Transferencia de conocimiento

Todos sabemos que la carrera deportiva de un deportista es demasiado corta, teniendo que retirarse sobre los 35 años dejando así de practicar el deporte de alta competición. Comparado con el resto de trabajadores, la fecha de jubilación nuestra supera con creces esta edad ya que dependiendo del momento económico por el que atraviesa un país y/o una entidad, los trabajadores que antes se jubilan lo hacen alrededor de los 50 años, siendo la edad  efectiva media de jubilación los 60-61años.

A priori esto puede parecer una ventaja nuestra con respecto a los deportistas ya que tenemos asegurada una profesión (que no un puesto de trabajo  en una empresa) el doble de años que un profesional del mundo del deporte. Sin embargo, en este aspecto como en tantos otros, el mundo del deporte saca una ventaja considerable al entorno empresarial y es en la Transmisión del Conocimiento de una persona ya retirada a otra más joven. Un alto porcentaje de los entrenadores de fútbol actuales, de baloncesto, directores deportivos de ciclismo, entrenadores de tenis … han sido previamente con menor o mayor éxito profesionales  en sus respectivos deportes.

Entrenadores Selección Española Futbol: Del Bosque, Aragonés, Iñaki Saez, Camacho, Clemente, Vicente Miera, Miguel Muñoz…

Entrenadores de Baloncesto: Pablo Laso, Clifford Luick, Lolo Sáinz,  Ivanovic, Obradovic, Byron Scott, I. Thomas…

Tenis: Alex Corretja

Ciclismo: Gorospe, Riis, Álvaro Pino, Vicente Belda…

En la empresa actual conviven generaciones distintas que hablan lenguajes muy diferentes, tienen valores absolutamente opuestos pero que se necesitan  si quieren sacar los objetivos de la empresa adelante. Es por esto que muchos empresarios se han puesto manos a la obra hace tiempo para diseñar programas para que no se pierda todo el conocimiento que han atesorado los trabajadores más veteranos a lo largo de los años , pero la verdad es que la gran mayoría aún se queda en la visión cortoplacista de los números  y solo se fijan en el beneficio económico directo que supone el cambio de una persona veterana por otra más joven. Muchas ocasiones se puede justificar por la falta de motivación del trabajador después de 25 ó 30 años en una compañía, de acuerdo;  sin embargo ese trabajador por muy quemado que se encuentre atesora unos conocimientos , tanto tangibles e intangibles que no sabe la persona que  le sustituye; puede ser desde el manejo de un programa informático o  maquinaria  que por un motivo u otro nos vemos obligados a seguir conviviendo con él, a la relación con un cliente clave,  pasando por la experiencia vivida de cómo salió la empresa de la crisis del 92  y qué podríamos aplicar ahora.

Los trabajadores en una edad próxima  la jubilación , han de sentirse que aún pueden aportar conocimiento y valor a la empresa, se les ha de hacer partícipes en esa transferencia de conocimiento, por eso los Departamentos de RRHH junto con su propio equipo de trabajo  han de valorarlos y darles la importancia que se merecen. Diseño de programas formativos, procedimentar y documentar lo mayor posible para que no se pierda el conocimiento una vez que los trabajadores se vayan hará que la empresa  no vuelva  caer en errores anteriores, sea más efectiva al no duplicar trabajo ya realizado en otras etapas y aumente el sentido de pertenencia de los trabajadores de la organización.

A la vez que se emplea a los trabajadores más veteranos para transferir esa información y conocimiento a las nuevas generaciones, estas deben de aportar también su conocimiento. El uso de las nuevas tecnologías, nuevas herramientas de comunicación (blogs, redes sociales, ) apertura a nuevos mercados etc  deben ser los retos que los jóvenes han de transmitir a las generaciones anteriores.

Vicente del Bosque en su etapa como jugador en activo del Real Madrid

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