Tú objetivo es el nuestro

Recuerdo cuando Michael Owen fue presentado como nuevo jugador del Real Madrid en 2004, el presidente del Real Madrid dijo algo así como ”  hemos fichado  a Michael Owen porque era una muy buena oportunidad de fichar un  jugador que ganador del balón de oro”. En muchas otras presentaciones de jugadores, bien sea del Madrid , cualquier otro equipo, o cualquier otro deporte se suelen decir frases similares y muy pocas veces se dice lo que realmente aportará el jugador al equipo y los motivos deportivos para ficharlo : más velocidad, se adapta muy bien al juego que realizamos nosotros, viene a reforzar una posición en la que tenemos muchas necesidades…

Resultado deportivo del paso de Michael Owen por el Real Madrid. 1 temporada- Pocos minutos en el campo y muchos en el banquillo, lesiones y ningún título.

Resultado económico de Michael Owen para el Real Madrid: Compra= 12 mill + jugadores de cantera rumbo a Liverpool; Venta= 28 mill que pagó el Newcastle inglés.

Si quisiéramos saber si Owen fue un buen fichaje para el Madrid, dependería de la persona que nos respondiera,  pero ¿por qué se llega a situaciones como ésta? Desde mi punto de vista hay dos motivos principales:

1) La disparidad de objetivos entre los encargados de fichar y los entrenadores deportivos.

2) La falta de comunicación entre estas dos figuras.

El ejemplo que ponemos con este jugador resultó rentable para las arcas del club pero ¿cuántos otros han resultado un fiasco deportiva y económicamente? Se ficha un jugador contando mínimamente con la parte técnica, el jugador no encaja en el equipo por lo que termina devaluándose su valor y se ha de vender a la mitad de lo que costó.

La falta de comunicación es una de los pecados capitales de las organizaciones, algo que queda patente en muchas empresas donde hay un constante enfrentamiento entre la fuerza de ventas y la parte de producción motivado principalmente por la diferencia de objetivos. Mientras unos tienen como objetivo la facturación o crecimiento de sus márgenes,  a otros se les medirá por la calidad y la rapidez de respuesta, algo que muchas veces no pueden alcanzar debido a la presión por haberse alcanzado un compromiso con un cliente sin haber contado con ellos. Si a esto se suma las envidias por la diferencia de pluses por objetivos que tienen tendremos ya el caldo de cultivo idóneo para un clima laboral deteriorado que puede llegar a perjudicar en la imagen mostrada al exterior y en los servicios prestados al cliente final. Las consultoras, al menos buena parte de ellas, evitan este problema aunando las 2 figuras, siendo la misma persona o el mismo equipo el que capta clientes, realiza la oferta económica y luego se encarga del proyecto.

Muchas veces me hago la pregunta de qué es el trabajo en equipo y cómo se consigue. Pregunta que puede resultar fácil por haber desgastado tanto el concepto de equipo y sus bondades pero luego en realidad cada uno entendemos de manera diferente. Para mi, el trabajo en equipo no es el ayudar a tu compañero cuando tiene un problema, o el dividirnos el trabajo y luego lo ponemos en común. ¡Faltaría más! Eso puede valer para los trabajos que se realizaban en la Universidad. El trabajo en equipo ha de ir más allá. Ha de traspasar las fronteras departamentales y ha de buscar objetivos comunes donde en un principio hay objetivos diferentes. Está muy bien qué el jugador suplente anime desde el banquillo a los titulares y esté disponible para saltar al campo, qué el delantero juegue con sus compañeros y no asuma individualidades contra 4 defensas, pero para llegar aquí previamente ha tenido que haber una comunicación entre jugadores y entrenador, entre entrenador y el director deportivo que se encargará de determinar la filosofía del club y conocer bien el mercado de jugadores;   y entre estos dos con el presidente qué es quien finalmente aprueba y desembolsa el dinero. Han de ir ajustando cada uno sus objetivos a los de los otros y buscar la mejor manera de satisfacer los intereses de todos.

Por lo tanto, vayamos comerciales y producción de la mano, revisemos la oferta conjuntamente, escuchemos y compartamos información. Esto ayudará a que unos entiendan mejor lo que quiere el cliente y puedan conseguir una mayor satisfacción de éste, y a que otros puedan hacer una oferta más apropiada ya que contarán con la visión técnica y experta de la parte operativa y de producción. He mencionado la relación entre éstas dos áreas, pero podriamos hacerlo de cualquiera de los servicios centrales de una organización; Recursos Humanos, Compras, Marketing… han de compartir más información y buscar los objetivos comunes con sus clientes internos.

Por cierto, recientemente han sido premiados con el Príncipe de Asturias Xavi Hernández e Iker Casillas, estandartes del Real Madrid y del FC Barcelona porque “simbolizan los valores del compañerismo y la amistad pese a la rivalidad” ¿Alguién cree que habrían logrado esto sin haber compartido desde muy jovencitos objetivos comunes en la Selección Española?

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