SKI: Me caí 100 veces, pero me levanté 101.

¿Cómo te sientes cuándo encuentras un obstáculo en tu camino? ¿Qué es lo más frustrante de tu trabajo? ¿Cómo superas esos momentos en los que no confías en ti mismo y quieres abandonar un proyecto por su complejidad, dejar de plantear iniciativas porque nunca terminan de implantarse, o no llamar a clientes porque todos están en época de ahorro y de recortes?

Esta semana pasada he disfrutado de una semana de ski en Formigal con amigos; mucha nieve, muy buen tiempo en general y unas ganas por esquiar que estaban escondidas desde hace 3 años cuando me puse por última vez los esquíes. Sin considerarme un experto esquiador ya que nunca he dado clases y  lo que he aprendido ha sido gracias a mi hermano y amigos, he vuelto a sentir la emoción de un descenso, la sensación de libertad al estar en lo alto de la montaña y la satisfacción de terminar la jornada de ski habiendo aprovechado hasta el cierre del último remonte.

Echando la vista atrás, recuerdo los duros y frustrantes inicios hace ya 10 años. Caídas, agujetas, inseguridad en uno mismo, más caídas, miedo al ridículo y envidia al ver como el resto de esquiadores se manejaban con una destreza totalmente inalcanzable para mi componían el menú diario de los primeros días intentando practicar este deporte. Muchas veces tenía tentaciones de abandonar; de no subir a esquiar; de no seguir a mi hermano porque me iba a llevar por una pista la cual no iba a saber bajar si no era rodando o con los esquis en la mano; tentaciones de no subir en el remonte de arrastre (las, por aquel entonces, malditas perchas) porque me caía antes de montarme e iba tensionado todo el camino… Ahora me alegro de haberme caído y haberme levantado ya que he ganado seguridad en mi mismo y cada vez me caigo menos, de haberme tirado por pistas rojas cuando aún no las dominaba porque ahora las disfruto plenamente, de subirme a un remonte más complicado ya que suelen llevarte a las mejores pistas desde donde tienes unas vistas privilegiadas. Se superaron los primeros inconvenientes antes de conseguir el objetivo final, DISFRUTAR CON EL SKI.

FORMIGAL FEBRERO 2013 138

A SUPERAR LA FRUSTRACIÓN

¿Cuántas veces no superamos esa frustración inicial en nuestros trabajos? ¿Cuántas puertas hemos dejado de llamar porque antes nos habían dicho que no en diez? ¿ cuántas iniciativas no hemos planteado porque no eran prioritarias otras que habíamos propuesto? ¿cuántos currículum hemos dejado de enviar/actualizar/personalizar porque la situación laboral no mejora y no me llaman para ninguna entrevista? Todas estas preguntas tienen un componente común, la frustración , que nos impide avanzar y continuar nuestro camino, nos genera rabia, tristeza e inactividad. Para evitar esto podemos fijarnos de nuevo en las lecciones que nos da el deporte, en este caso el ski , ya que es un claro ejemplo de deporte frustrante en sus inicios y totalmente gratificante una vez que empiezas a dominarlo:

1. Ponte objetivos claros y realistas: No pretendamos bajar haciendo paralelo el segundo día que nos hemos puesto unos esquíes. Tampoco pretendamos obtener un trabajo bien remunerado nada más terminar la carrera sin antes haber tenido un contrato en prácticas en alguna empresa.

2. Ponte un Plan de Acción: Dependiendo del objetivo se habrá de tener un plan de acción u otro. Si mi objetivo es entrar en la Zona de Snow-Park y hacer giros y saltos acrobáticos tendré que ponerme un plan de acción distinto que si simplemente quiero bajar las pistas rojas. Tendré que dedicarle más tiempo, dar clases con monitores especializados, comprarme un equipamiento distinto, comprarme protecciones… Como el gasto económico será mayor aparte tendré que realizar un plan de ahorro o buscar otros modos de ingreso de dinero extra. Cualquier objetivo que nos planteemos debe de ir acompañado de un plan de acción en el que hayamos detallado lo que implica el proyecto al que nos enfrentamos. Incluso es conveniente tener una alternativa por si los resultados no son los esperados inicialmente

3. Se humilde: Reconozco que muchas veces me falta aprender de mis propios errores. Mi hermano me corregía una y otra vez mi postura, mi manera de girar en un descenso y muchos aspectos más que no terminaba de aceptar. Asumamos que siempre hay alguien que sabe más que tú, que ha vivido una situación similar. Si nos hemos equivocado veamos qué tenemos que hacer para corregirlo, aceptemos puntos de vista externos evaluando cada situación con más elementos de juicio. Aprendamos de situaciones frustrantes del pasado y luchemos por evitar que la situación se vuelva a dar.

4. Se paciente: Los objetivos que nos ponemos han de ser realistas y  los podemos fasear para ir consiguiendo metas poco a poco e ir  motivándonos con la cosecución de estos pequeños logros. Muchas de las veces que nos frustramos es por querer llegar demasiado lejos. La ansiedad por conseguir unos buenos resultados nos hace precipitarnos y cometer errores facilitando la aparición de la frustración y la ira por no alcanzar lo que nos habíamos propuesto. Si esquiando quiero girar en paralelo sin tener dominada la cuña, es probable que el resultado sea una caída. Si queremos lanzar un proyecto pero no hemos dedicado el tiempo necesario al plan de comunicación es probable que no tenga el impacto que buscábamos.

5. Se constante: Toda habilidad y conocimiento técnico se aprende con la práctica. La constancia y la repetición nos llevarán al dominio de esa técnica, eso sí, siempre que estemos siguiendo los pasos adecuados y vayamos aprendiendo de nuestros errores. Un comercial al que le dicen “NO” diez veces no se puede rendir y dejar de intentar vender por décimoprimera vez, pero tendrá que hacer un análisis de los motivos por los que no ha tenido éxito e ir ajustando su discurso y su estrategia de venta, pero nunca ha de dejar de contactar con los clientes esas Xveces/semana.

6. Conócete : Fíjate en lo que hacen bien tus compañeros, amigos, jefes, clientes y trata de imitarlos en esos aspectos en los que destacan, pero nunca pretendas ser como ellos. Cada uno tenemos un pasado, una experiencia y una personalidad distinta que nos hace ser como somos.  Siendo el ski un deporte de mucho desgaste y si la resistencia física mía es menor, no intentaré esquiar el mismo tiempo y con la misma intensidad que lo hace otra persona que tiene una resistencia física que ha adquirido con el paso de los años a base de gimnasio y la práctica de cualquier deporte de manera regular.

7. Sonríe y ríete de ti mismo:  Esta semana de ski he disfrutado mucho pero también me he caído mucho, algunas de estas caídas han sido espectaculares y otras un tanto cómicas.Teniendo en cuenta todo lo dicho anteriormente, hemos de dramatizar lo menos posible nuestros errores y  asumir que siempre habrá errores ocasionales. Es muy probable que superiores o clientes no sean tan condescendientes con nosotros, comprometamonos a que no se repita y ofrezcamos una solución alternativa que haga olvidar nuestro error.

Para terminar, dejo un clásico que motiva a la hora de perseguir objetivos y nos anima a no rendirnos 

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