Aprendamos a despedir

La Copa Confederaciones de Fútbol ha echado el cierre. Lamentablemente España ha caído en la final ante una potente Brasil que ya sueña con repetir éxito dentro de un año.  Llegan las vacaciones y ahora  a los futbolistas les toca descansar para olvidar una temporada que no tendrá nada que ver con la que empiece a final de verano.

Uno de los episodios que cerró la temporada en la Liga Española fue la desvinculación del Mourinho del Real Madrid. Florentino Pérez lo anunció en una rueda de prensa en la que agradeció  la labor del entrenador en los 3 años que ha estado al frente del equipo; tratando así de minimizar las críticas de una parte de la afición madridista y de  la prensa deportiva. La verdad que no daba puntadas sin hilo el presidente. Quiere seguir haciendo gala de ese señorío del que el Real Madrid  presume al terminar de una manera cordial una relación que en los últimos meses se estaba convirtiendo en tormentosa por un motivo o por otro. ¿Gana algo Florentino y el Real Madrid aparte de poder seguir presumiendo de elegancia haciendo una salida afable? Claramente SÍ.

Presentación Mourinho Real Madrid

Presentación Mourinho Real Madrid

Nadie puede negar que Mourinho tiene una poder mediático difícilmente superable por un entrenador de fútbol a nivel mundial viéndose además acrecentado por pertenecer/haber pertenecido a un club de la índole del Real Madrid. Las aficiones, directivas y jugadores con los que ha trabajado (a excepción de Barcelona y ahora R.Madrid) le tienen una devoción y lealtad inusual en el mundo del fútbol. Por estos dos motivos, queda claro que  interesa que Mourinho tenga un buen recuerdo y una salida acorde a su figura, ya que vaya donde vaya tendrá una gran influencia sobre jugadores, técnicos , prensa, árbitros… ¿ Os imagináis que en el futuro el  Madrid quisiera fichar un jugador y éste pide consejo a Mourinho sobre el club? ¿o que al Madrid le benefician unas decisiones arbitrales y le preguntan a Mourinho su opinión al respecto? No quiero pensar lo que diría si tuviera a Florentino Pérez y/o a la afición su “lista negra”.

DESPIDAMOS CON ALGO MÁS

Alguien me dijo un día la brusca y certera expresión de “Hay que tener amigos hasta en el infierno”.No me considero una persona con facilidad de hacer amigos, los que tengo los he hecho poco a poco y no de la noche a la mañana, pero sí que me veo como alguien que evita ganarse enemigos. En los tiempos que corren es muy importante una amplia red de contactos que nos abra puertas para entrar a trabajar en una gran empresa o para conseguir una cuenta cliente golosa, pero es igual o más importante el no tener nadie que nos las pueda cerrar.

Cuando hablo de despedir con algo más, no me refiero a más dinero. Parece que ahora las empresas están descuidando este tema y se preocupan solo por buscar quién le puede abrir puertas y no quién se las puede cerrar. Con la legislación actual es más fácil prescindir de un trabajador y más difícil para esa persona volver a colocarse en el mercado laboral. Si antes se invertía desde los Recursos Humanos a la hora de contratar a alguien en una empresa (Head Hunter, portales de empleo, salarios atractivos,planes de bienvenida, formación inicial…) ahora que apenas hay incorporaciones y hay multitud de salidas de una u otra manera ¿ no es hora de invertir en la desvinculación de los empleados? ¿ se olvida que ese ex-empleado sigue siendo un cliente o un potencial cliente de nuestra compañía? Sé que  en el cese de una relación laboral es muy difícil para el empleado comportarse de una manera fría y objetiva y la primera reacción es rechazar la ayuda ofrecida por la empresa que despide, pero eso no tiene que ser freno para dejar de poner en marcha nuevas prácticas que ayuden al ex empleado y a la empresa.

Con la última reforma laboral, en los despidos colectivos que afecten a más de 50 trabajadores , las empresas han de contar con un Plan de Recolocación externa a través de empresas previamente autorizadas en el que se incluyen medidas de formación y de orientación profesional. ¿Pero que pasa con los despidos que no son colectivos,o con simples no renovaciones de becas o contratos? No se puede llevar desde los propios departamentos internos de RRHH una ayuda , por pequeña que sea, que ayude  al ya ex-trabajador? Desconozco si son labores que están limitadas a la propia empresa, pero propongo una serie de medidas:

– Entrega de Listado de Empresas donde aplicar: No cuesta nada entregar a la hora de comunicar el despido un listado de las empresas del sector, de consultoras de RRHH o ETT donde el trabajador puede dirigirse para la búsqueda de empleo.

Acuerdos con ETTs y Consultoras de RRHH: Los departamentos de Selección de las empresas reciben un alto número de llamadas de proveedores de servicios de RRHH. Atendámosles con corrección y busquemos acuerdos para que puedan entrevistar y mover el Cv de nuestros ex trabajadores.

Canales indirectos de venta: ¿Puede una persona recomendar los servicios de su antigua empresa? NO sino se le recompensa. Busquemos una fórmula para tratar que esos ex-trabajadores sigan produciendo. Hay algunos que se hacen autónomos porque les puede salir rentable; pero ofrecer descuentos, tarjetas regalo en gasolina u otros productos pueden ser medidas atractivas para personas que no pueden conseguir un gran número de contactos y clientes para la empresa.

Información Cursos subvencionados:  Muchas personas son desconocedoras de la existencia de Planes Formativos que ofrecen entidades o asociaciones. Un listado de direcciones web valdría  a una persona para empezar a buscar sus cursos de interés.

Cartas de recomendación: No las hemos de olvidar. Es lo que pedirán en entrevistas a las que se acuda como candidato.

Revisión currícular: Desde el Dpto de RRHH se puede asesorar a las personas que no estén muy familiarizadas para crear un Cv con una estructura coherente y atractiva de cara a las empresas. No hace falta que sean sesiones presenciales, podría bastar conel contacto a través de una dirección genérica de correo electrónico.

Creo que estas acciones son sencillas, apenas tienen coste y ayudan a mejorar la imagen de la empresa , algo que será beneficioso en el corto, medio y largo plazo. A día de hoy hemos de cuidar mucho la imagen dada, y gracias a los medios tecnológicos, redes sociales y demás, una mala desvinculación puede suponer a la empresa el ahorro de un salario pero también la pérdida de  potenciales clientes y un daño en la imagen de la compañía, por no hablar de pleitos judiciales si el ex-trabajador conocía al detalle todos sus derechos laborales.

 Se me ocurren más cosas para hacer con  los trabajadores desvinculados de  la empresa, pero ya supondría una mayor inversión de tiempo y dinero que es muy difícil que se produzca. ¿Creéis que son buenas medidas o solo serían “ciencia ficción”? ¿Conocéis empresas que lo hagan (no con la obligada recolocación, sino en cualquier tipo de salida forzada)? ¿Cuáles se os pueden ocurrir a vosotros?

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