En un equipo, ¿los conflictos son personales o grupales?

En el partido de ida de la Supercopa, vimos en el túnel de vestuarios una imagen que podría ser clave de cara a la consecución de los objetivos del Real Madrid esta temporada. En la imagen, quedaba de manifiesto la mala relación entre dos pesos pesados del vestuario, el capitán Iker Casillas y Álvaro Arbeloa. Entiendo que ambos tendrán sus razones para mantener esa postura, pero los dos tienen que tener otro motivo mayor para no mantenerla y tratar de poner soluciones: El EQUIPO.

Con el fin de que este conflicto no afecte al devenir de la temporada, el entrenador debe mediar entre ellos para evitar desconcentrar al equipo por rencillas individuales y crear bandos internos;elementos incompatibles con una cohesión grupal tan necesaria en un deporte colectivo. ¿Cuántas veces en nuestros trabajos vemos que 2 personas de un mismo departamento tienen rencillas que pueden afectar al resto de compañeros y al rendimiento?No aceptación de ideas y propuestas de la parte contraria, posible boicot del trabajo del otro, incomodidad del equipo al tratar con las personas involucradas en el conflicto, pérdidas de tiempo comentando trapos sucios… son ejemplos del sinfín de acciones derivadas de un conflicto personal y que suponen un lastre, debiendo ser cortadas cuánto antes. Pero, ¿qué debe hacer un responsable, sea jefe de departamento o entrenador, para que este conflicto no transcienda?

Hablar conjuntamente con ambas partes. El entrenador o jefe de departamento ha de saber cuáles son los motivos que tiene cada persona para comportarse así, y qué se ha hecho para tratar de mejorar la situación. Es información básica que le ayudar a gestionar el conflicto. Tener una conversación individual con los implicados es el punto de partida. Más adelante será el momento de sentarse todos para reconocer errores y buscar compromisos de cambio.

No tomar parte activa por ninguna postura.  A no ser que sean ofensas o agresiones manifiestas, no se debe defender a un trabajador o un jugador en detrimento de otro. Si una persona siente que se le está culpando de la situación, su postura será más extrema, produciéndose una distancia aún mayor entre ambos compañeros y entre responsable/subordinado.

Crear objetivos y puntos comunes: En la final del año 2001 de la ACB que enfrentaba a Real Madrid y Barcelona, saltaron chispas entre Lucio Angulo y Pau Gasol. Ese verano, ¿adivináis con quien compartió habitación Pau Gasol en el Europeo de Turquía?

 En un equipo deportivo, aparte de los objetivos de rendimiento y resultado que puede tener la totalidad del conjunto, se pueden crear situaciones lúdicas en los entrenamientos que tengan un matiz competitivo entre los compañeros. Esas situaciones son ideales para que las jugadores en conflicto trabajen juntos para conseguir doblegar en carreras, rondos o ejercicios de agilidad a otros grupos de compañeros. En nuestros puestos de trabajo, puede ser complicado encontrar estos ambientes lúdicos a excepción de actividades de “Team Building” en cursos o convenciones.No es recomendable poner a dos compañeros que tienen un conflicto entre ellos, a trabajar en proyectos que implican incentivos económicos ya que puede ser un arma de doble filo. Empezar con tareas más simples como atender conjuntamente a un proveedor o dirigir a la par las reuniones departamentales pueden ser pequeños objetivos  en los que ambos podrán buscar el bien común.

¿Desde cuando hay tiranteces entre Casillas y Arbeloa? Final Eurocopa 2012

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Paciencia: No se ha de pretender solucionar con una charla un conflicto o mala relación que, presumiblemente, viene de lejos.Hay que tener paciencia y planificar acciones a lo largo del tiempo que ayuden a eliminar el conflicto. Las acciones tienen que tener como objetivo:

Ensalzar los puntos fuertes de los involucrados en el conflicto: Al ensalzar los puntos fuertes, indirectamente comprometes a la persona para que siga demostrando su valía en ese aspecto
Toma de conciencia de la importancia de la cohesión grupal: Crear actividades y dinámicas grupales que busquen la unión del equipo
Compartir objetivos comunes dentro de los entrenamientos/ en el día a día:  No es suficiente compartir el objetivo  general del club o  la empresa. Como hemos dicho antes, trabajar pequeños objetivos en el día a día, tendrá un enfoque más personalizado.
Buscar compromisos: Ambas partes tienen que comprometerse a que su relación personal no afectará a los objetivos comunes. Escribir 5 acciones que realizarán para que así sea puede ser un buen comienzo.
Involucrar a otros miembros del equipo: Buscar compañeros que medien entre ellos ayudará a concienciar en la importancia de solucionar el conflicto. Identificar un compañero con carisma y pacificador será clave para que la mediación se lleve con éxito. Explicar a este compañero el rol a desempeñar , los beneficios que se conseguirán y los motivos por los que se pone la confianza en él serán determinantes para su involucración
 

 Que un conflicto desestabilice a un equipo no solo es responsabilidad de los implicados, también del responsable y de los compañeros que se quedan observando sin intentar poner remedio a la situación. SIn en el deporte de élite añadimos los comentarios de prensa y aficionados, la no intervención de todos los miembros del equipo llevará a una ruptura en el vestuario. No sé como terminará la temporada en el Real Madrid, pero estas rencillas, junto con la marcha de Di María y la posible de un referente como Xabi Alonso hacen que el entrenador tenga trabajo extra esta temporada tratando de estabilizar al equipo y controlando el entorno.

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