SEÑOR RAÚL, PASIÓN ADULTA

Raúl ficha por el Cosmos. Con 37 años y después de más de 20 años de su debut en el Real Madrid,  ficha por un club de la segunda división estadounidense. Tengo seguro que esto alimentará debates futbolísticos entre amigos, o incluso en Escuelas de Alto rendimiento deportivo sobre cuál es el mejor momento para retirarse. Por prescripción facultativa para evitar dolores de cabeza, me niego a ver tertulias televisivas, mal llamadas deportivas; por lo que no sé si encontrarán a Raúl y a esta noticia interesante para la carnaza de sus programas. Desde que Puskas le dijo que el problema que tenía era que “corría mucho, quizá demasiado”, Raúl no ha dejado de correr en el campo en estos 20 años; ganas tiene el chaval.

Porque, ¿cómo se retira un deportista?

Un deportista puede retirarse por diversos motivos y/o maneras:

Lesión o enfermedad: Es la retirada más dolorosa ya que no eres tú quién la decides y viene impuesta por motivos de salud. Una lesión importante en los últimos años de tu carrera o una enfermedad como la detectada con 23 años a Rubén de la Red pueden hacer que te retires sin desearlo.

– Retirada natural: La retirada viene producida porque no alcanzas los resultados ni la motivación necesaria para seguir compitiendo, y ves que el motivo principal de ello es la edad. Raul.Cosmos

– Cambio: Es la retirada menos traumatica porque es el deportista quien toma la decisión y sigue teniendo las riendas de su vida. Juan Aísa, ex-jugador de baloncesto de Estudiantes y Real Madrid, dejó la práctica profesional con 29 años cuando era una pieza importante en el Estudiantes de Pepu Hernández que ganó la Copa del Rey y se quedó a una canasta de la final de la ACB. El motivo, aprovechar sus estudios universitarios y MBA para ser Director de la empresa de representantes de jugadores You First Sports. Gemma Mengual, es otro ejemplo cuando se retiró en todo lo alto motivada por su deseo de ser madre.

– Retirada tardía: Es en la que todos juzgamos que el deportista sigue compitiendo por dinero, por miedo a la retirada, por no saber hacer otra cosa o por necesidad de ser el centro de atención. No digo que estos motivos puedan subyacer pero creo que sin conocer al deportista, es un poco osado hablar de ellos. Es común que en estos casos, los “jueces externos” del deportista no digamos otro motivo crucial para continuar compitiendo:  PASIÓN POR SU TRABAJO.

Como trabajador de RRHH de mi empresa actual, ingeniería que realiza grandes proyectos internacionales en la industria de Oil&Gas, no es raro ver a trabajadores que con 65 y 70 años, empiezan un nuevo proyecto como expatriados en  Emiratos Árabes, Rusia o cualquier otro lugar del mundo. Mi dificultad para comprender los motivos de esta decisión hacía que les juzgara de la misma manera que juzgamos a un deportista que se retira tardíamente. No obstante, después de leer libros como “Cuando el deporte te abandona” de Julio García Mera o “Postfutbolista” de Albert Serrano, me di cuenta que la hora de la retirada  ha de ser cuando los sacrificios que conlleva tu trabajo no superan las satisfacciones y beneficios que éste da.

La retirada de un deportista debe ser más fría y calculada que la de un trabajador. Al deportista aún le quedan muchos años de edad laboral, por lo que tiene que planificar y prepararse con tiempo para los años venideros.Puede que Raúl haya visto en la oferta del Cosmos de Nueva York un buen paso para su retirada. Al ser también Asesor Técnico de la Academia Juvenil del Club podrá transmitir la pasión y el sacrificio que ha hecho gala siempre, sin  tener la presión de la toma de decisiones estratégica y táctica que conllevan otros puestos. Creo que ese amor por el fútbol le ha permitido y permitirá disfrutar de grandes experiencias personales y deportivas que no hubiera tenido si se hubiera retirado en el Real Madrid. Habría tenido un gran homenaje del Real Madrid y seguro que le hubiesen ofrecido algún cargo institucional, pero ¿seguiría disfrutando?

Está claro que un deportista no puede pretender estar al mismo nivel físico que compañeros o rivales más jóvenes, pero puede ajustar sus objetivos y preferencias  para seguir aportando valor esté donde esté. Bienvenidos o bien hallados sean por tanto los deportistas y trabajadores longevos que transmiten la pasión por su trabajo sin aferrarse a una posición o estáticas ideas. Bienvenidos los que se superan día tras día y mejoran lo conseguido antes independientemente de su edad. Chris Horner ganó el año pasado la Vuelta a España con 41 años, edad con la que muchos ciclistas llevan 8 años retirados. ¿Cuántos trabajos y obras nos habríamos perdido si grandes genios se hubieran jubilado cuando lo decía su DNI? Dalí, Picasso, Niemeyer, Pertegaz, Berlanga… son ejemplos de que el trabajo es el motor de sus vidas.

Estoy seguro que Raúl dejará en Nueva York algún gol para el recuerdo y transmitirá su pasión a más de un joven jugador, tal y como lleva haciendo 20 años en distintos lugares del mundo.

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