Y esto… ¿cómo lo arreglo?

Descanso de un partido de fútbol, el equipo pierde 2-0 y está siendo desbordado continuamente por el rival  . Partido de baloncesto, el equipo ha encajado un parcial de 14-3 y el entrenador decide parar el partido para tratar de cortar la racha en contra. Partido de balonmano, parcial recibido de 5-1. Bien, y ahora ¿qué instrucciones y qué mensajes tiene que decir el entrenador?

Tras el módulo con Xesco Espar en el Master de Isep, he sido a ser más consciente de la importancia de la planificación y del análisis minucioso si se quiere llegar a la excelencia de los resultados en cualquier proyecto que se emprenda. En el caso deportivo, un entrenador mediocre, se limitaría dar las arengas típicas de: “Tenemos que meter más intensidad defensiva” “Hemos de estar más concentrados”, “Hemos de dar pases claros”…, en cambio, un entrenador de alto rendimiento, no sólo se ha preparado el partido, sino que se ha tenido que preparar qué tiene que decir en cada tiempo muerto o descanso.

El planteamiento de un partido ha de estar basado en los puntos fuertes de su equipo y los puntos débiles del rival. Con esta información debe decidir cómo va a a hacer más daño a su oponente. Una vez que tiene el plan trazado, debe de imaginar los posibles escenarios que se va a encontrar y como los debería corregir: Qué pasa si nos cambian el tipo de defensa, si el contrario juega con una alineación distinta a la esperada, si estamos fallando en una posición, si expulsan a un jugador… En función de esas posibles adversidades, se ha de plantear una corrección y tener un plan alternativo para poder poner solución en tiempo y forma; apoyándose para ello en el mensaje emocional pertinente a dar. ¿Garantiza esto la victoria en el partido? No, pero aumenta notablemente las posibilidades.

Xesco Espar, Campeón de Europa en su primer año como entrenador. Autor del Libro "Jugar con el Corazón. La excelencia no es suficiente"

Xesco Espar, Campeón de Europa en su primer año como entrenador. Autor del Libro “Jugar con el Corazón. La excelencia no es suficiente”

En el momento que te enfrentas a un proyecto nuevo, sea este personal o profesional, has de tener en cuenta las adversidades. En los  planes de negocio o estratégicos, siembre se ponen 3 escenarios: Optimista, realista y pesimista.Cuánto más trabajado tengas el escenario pesimista, más posibilidad de éxito tendrás. Si se hace el análisis de la cantidad que se puede perder o dejar de ganar si las cosas van mal si sale un nuevo competidor, o si hay un cambio legislativo  o si se incrementan los gastos operativos; sabrás cuánto más tendrás que aumentar las ventas o precio para compensar esas perdidas. Si no diseñas una nueva estrategia de como aumentar estas ventas en ese escenario pesimista, no podrás superar el obstáculo cuando llegue el caso y no volverás a las cifras necesarias para cumplir tus objetivos. En tu vida profesional, puede que no tengas que gestionar ni dirigir grandes proyectos, pero eso no es motivo para que no puedas ponerte 3 escenarios. Optimista, realista y pesimista con los planes de acción para cada uno de ellos, en especial para el pesimista. Ahora estoy trabajando con un puesto de técnico pero ¿qué pasaría en un escenario optimista en el que me promocionan o me cambio de empresa?. ¿Y en uno realista en el que sigo en mi trabajo?. Y si me despiden, ¿tengo un plan para afrontar esa situación? Al igual que en un plan de negocio, también tienes que escribir ese plan. Si lo escribes en lugar de solo pensarlo, estarás generando más compromiso con esas acciones, aumentarás la creatividad para diseñarlo, y podrás concretar mejor las tareas que tienes que realizar. Además, siempre podrás volver a él cuando no recuerdes

Cuánto más desmenuzada tengamos una adversidad, más posibilidad tendremos de superarla con éxito. Pero también, cuánto más la hayamos analizado, más posibilidades tendremos de adaptarnos y mejorar los escenarios realistas y optimistas.

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