Rafa Benítez. Comunicar para crear equipo

Llega Rafa Benítez al vestuario del Real Madrid. Vestuario en el que buena parte de los jugadores habian  apoyado al técnico saliente, Carlo Ancelotti, pidiendo su continuidad en el equipo. Florentino le ha pedido a Rafa, que vuelva a tomar las riendas y que impere el trabajo y la disciplina. Supuestamente Benítez ya ha hablado con los capitanes para explicarles el proyecto que deportivo que tiene. El primer paso ya está dado, ahora hay que seguir andando en esa dirección.

Cuando en una empresa viene un nuevo jefe, la sensación de incertidumbre es la que suele imperar entre los que van a ser sus colaboradores. ¿Cómo será su forma de dirigir? ¿Cuál es su forma de trabajar? ¿De donde viene?…Esa incertidumbre puede venir acompañada de un recelo debido a varios motivos. Uno de ellos es el  ya comentado; satisfacción con el jefe anterior. Otros recelos pueden venir marcados por no haber sido promocionado al mismo puesto de jefe o por entender y rumorearse que es una persona que “viene de la mano de fulanito”. ¡¡Un enchufado, vamos!!ESTABLECER NORMAS.

Si bien la comunicación en las empresas tiende a ser mejorable ya que todavía impera una comunicación direccional de arriba a abajo, las cosas están cambiando. Está claro que todo quien entra en una compañía debe de adaptarse a la cultura de la nueva organización. No obstante, puede ir aportando su filosofía y manera de dirigir en su equipo de trabajo, y establecer unos compromisos a principio de la relación laboral serán los cimientos sobre los que se construirá la confianza en el equipo de trabajo. Es conveniente establecer una comunicación grupal  al inicio para dejar claro los objetivos, manera de trabajar, normas, compromisos… En esta primera reunión, la participación ha de ser total por parte de todos los miembros del equipo, todos tienen que proponer o aceptar las reglas comprometiéndose a cumplirlas, aceptando las represalias o sanciones acordes, Pueden establecerse la periodicidad de las reuniones, rotaciones a la hora de viajar,plazos para terminar proyectos, procedimientos de comunicación con otros departamentos y con el propio… Repetimos, lo más importante es que hayan sido tomadas en consenso, no impuestas por el nuevo jefe. Volviendo a la situación de Benítez, si éste empezara a poner sus normas sin la aprobación de los jugadores, la relación en la temporada sería cuánto menos turbulenta. El líder debe guiar y poner los límites, pero han de ser los jugadores o resto de trabajadores los que se involucren en el establecimiento de procedimientos y normas.

No prometer lo que no puedas cumplir

Se ha de ser consciente de lo que se promete. Lo más seguro que ni a Benítez ni a los jugadores les guste hacer las giras asiáticas o norteamericanas de pretemporada. Mucho me temo que seguirán haciéndolas; es algo en lo que el entrenador tiene poca capacidad de influencia. Así mismo, un jefe no puede prometer subidas de sueldo si no dependen de él. Es más, recomendaría no decir siquiera la típica frase de “voy a hacer lo que esté en mi mano para que te suban el sueldo”. ¿Qué gana el trabajador con eso? Mejor ser honesto y decir “No puedo prometer lo que no está en mi mano. Solo sé, que cuánto mejores resultados tengamos, más probabilidades habrá.”BENITEZ

Buen defensor soy de la comunicación con el equipo. Para llevarla a cabo, cada jefe deber ser consciente de los problemas que puede tener para implantar un plan de comunicación idóneo. En la línea de las promesas, no sirve de nada estar las primeras semanas dando un peso muy alto a las reuniones y charlas individuales, para que estas se diluyan con el paso del tiempo y reaparezcan solo en momentos de crisis o a final de año. Mantén una comunicación continuada con todos los miembros del equipo. Reúnete con ellos para saber cómo están, preguntarles si se están cumpliendo sus expectativas y cómo les puedes ayudar. Aprovecha también para pedirles feedback de tu gestión.  Si Benítez tiene charlas periódicas con Keylor Navas, Illaramendi, Isco o cualquiera de los no titulares, aumentará la motivación y el grado de compromiso de éstos. Siempre que las charlas sean instructivas, inspiradoras y motivadoras, claro está.

Muchos pensarán que se puede perder autoridad al ceder protagonismo y toma de decisiones en el grupo. Es normal pensar eso si no se tiene seguridad la seguridad en uno mismo de saber influir en el equipo. Sin embargo, es algo de lo que nos quejamos todos de nuestros superiores pero aplicamos también nosotros justificándonos con cualquier motivo

Una última pregunta ¿ qué crees que es más valiente, ceder la palabra a tu equipo o canalizar tú todos los mensajes?

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