¿Es tu límite o falta de ganas?

Antes del 6 de mayo de 1954 se creía que el límite para correr la distancia de la milla estaba en 4 minutos. No se habían acercado siquiera a esa marca de 4 minutos en los últimos nueve años. El record se mantenía en 4:01.4 del sueco Gunder Hägg. Roger Bannister consiguió rebajarlo en 2 segundos, 3:59.4. ¡¡La barrera había caído!! Se había tardado 9 años en superar un record y toda una vida en superar una creencia limitante. Lo curioso del caso es que mes y medio después; el record de la milla era batido nuevamente por el australiano John Lundy. En los nueve años posteriores, 200 corredores superaron esa barrera infranqueable. ¿Qué pasó en los 9 años previos a la superación del record para que nadie se acercara y qué pasó en los 9 años posteriores?

Solemos ser nosotros mismos los que nos ponemos nuestros propios límites. Nuestras creencias van a determinar nuestra actitud y nuestro esfuerzo, incluso la felicidad, las relaciones o la creatividad. Si en la época se pensaba que era imposible bajar de 4 minutos ¿alguien iba a buscar otros métodos de entrenamiento u otras técnicas de carrera para conseguir algo que no se puede? NADIE. Sólo cuándo se empiezan a cuestionar esos límites, cuándo las ganas de superarlos son más grandes que el esfuerzo que hay que hacer es cuándo nos vamos aproximando. A medida que lo hacemos, nos vamos  motivando porque vemos el objetivo alcanzable, más cercano y deja de ser una utopía. En el momento que se consigue o vemos que alguien lo ha logrado, el ejemplo nos lleva a replantearnos nuestra perspectiva y a prepararnos para el reto previamente imposible.

En la carrera donde Roger Bannister batió el record de la milla, todos los corredores tenían los 4 minutos en mente. Por eso, todos corrieron con un dorsal donde había un 4

En la famosa carrera, todos los corredores tenían los 4 minutos en mente. En todos los dorsales había un 4

¿Cuántas veces pensamos que no podemos hacer algo porque “yo no valgo” , “ya se ha hecho otras veces y es imposible” o porque “eso aquí no funcionará”? Es triste pero es cierto. Preferimos seguir siendo infelices antes que cambiar, antes que salir de nuestra zona de comfort. Claro que no valdrás si  no lo intentas.  Tampoco si lo intentas como lo has estado intentando otras veces.

Hay suficientes estudios para afirmar que las jornadas intensivas son más productivas que las jornadas partidas de mañana y tarde, sin embargo ¿cuántas empresas apuestan y se arriesgan por establecer un horario de 08:00 a 15:00 durante todo el año? La justificación es siempre el ritmo de trabajo, la tipología del sector, el servicio a dar al cliente, el convenio o cualquier otra razón en la línea del “eso aquí no funciona” y del “esto siempre se ha hecho así”. No obstante el disfrute de la jornada intensiva en verano es un derecho adquirido en muchas de esas empresas. ¿Por qué no aplica aquí los mismo criterios anteriores?

Al igual que para superar el record de la milla se cambiarían las intensidades de los entrenamientos o las tácticas de carrera; para implantar un cambio de la magnitud de Jornada Continua se requeriría un cambio profundo a distintos ámbitos. Análisis de rendimiento, impacto en los clientes, coste de campañas de comunicación, tratamiento de posibles horas extras, índice de rotación de personal o absentismos,  estilos de liderazgo dominantes , son datos a tener en cuenta para  implantar esta medida. Para llevarla a cabo

 *¿Sería posible con la misma gestión del tiempo que se tiene ahora? Es probable que fuera necesario establecer una política y formación en gestión de reuniones. O invertir en recursos tecnológicos que supongan ahorro en viajes y una mejora productiva sea un paso indispensable.

 * ¿El estilo de liderazgo imperante  y la cultura de empresa serían las mismas? Cultura del presentismo donde hay que permanecer en el lugar de trabajo hasta que se vaya el jefe si quieres ser tenido en cuenta, choca de frente con estas medidas. Hacer una correcta evaluación por objetivos, desempeño y una buena gestión de proyectos es un requisito que no puede faltar si se quiere implantar esta medida

* ¿Tiene que tener todo el personal el mismo horario? Hay departamentos en los que es imprescindible mantener alguien de guardia: Departamentos de IT que tienen que velar porque no se caiga el sistema en las 24 horas, financieros que tienen que adaptarse a los husos horarios de los mercados de todo el  mundo; departamentos de seguridad… Otros departamentos en los que los picos de trabajo son por la mañana, otros en los que los picos de trabajo son por la tarde. Si no podemos hacer un esfuerzo por una adaptación de horarios, seguirá existiendo el “café para todos” ¿Por qué va a trabajar un departamento solo por la mañana cuando hay departamentos que no se pueden permitir eso?  Las necesidades y demandas no son tenidas en cuenta, simplemente una falsa sensación de equidad.

No pasaría nada si el record de la milla siguiera por encima de 4 minutos, o si ninguna empresa implanta una jornada intensiva, o si tu sigues decidido que no tienes capacidad para aprender chino o correr una maraton. No es obligatorio hacer nada de esto. No obstante, no caigas en el autoengaño y digas que es imposible. Sé sincero contigo mismo o con tu organización y pregúntate ¿qué esfuerzo me supone cambiar esto? ¿estoy dispuesto a asumirlo? ¿los beneficios que voy a obtener me compensan todo ese esfuerzo? Puede que un día cambies estas respuestas y te animes a hacer algo que no creíste conveniente tiempo atrás porque ya sabes lo que implica y las consecuencias. En cambio si dices ahora que “es imposible” estarás renunciando a la posibilidad de intentarlo cuando se demande o tengas condiciones más favorables.

Anuncios