A vueltas con la vuelta

Lo reconozco. Tengo debilidad por hacer un análisis después del Tour o La Vuelta, y más, tras el etapón vivido en la Sierra de Madrid en la penúltima etapa de la carrera. Vuelco en la clasificación general que hizo que el hasta entonces líder Tom Dumoulin, bajara hasta la sexta posición de la general cuando muchos fueron los que apostaban por él tal como había solventado las etapas de montaña. Más aún después de sacar 3 segundos más en el repecho de la etapa de Ávila del viernes. Pero en deporte, como en la vida, todo puede pasar dependiendo como se conjugan las variables internas y de nuestro entorno

Equipo y rivales:

Al igual que pasó en el Tour, se pudo apreciar la importancia del equipo en un deporte en el que la gloria se la lleva solo un corredor. En el ascenso y descenso del Puerto de La Morcuera se vio una estrategia sencilla pero bien materializada por el equipo Astaná que hizo que Dumuolin se quedara descolgado en la subida y luego no pudiera enlazar con el grupo porque había 4 corredores de Astaná y 2 de Katusha que estaban coordinándose para alejar al líder de las primeras posiciones. Dumuolin estaba sin un equipo fuerte que le apoyara, por lo tanto era difícil conseguir un triunfo importante

Abrazo de equipo tras la etapa en la sierra madrileña

Abrazo de equipo tras la etapa en la sierra madrileña

por mucho que fuese el mejor corredor hasta ese momento. Fue como tener el mejor producto, pero no un buen departamento de comunicación o marketing, ¿como se enteran así  tus clientes de las ventajas que crees aportar?  O si tienes el mejor equipo comercial, pero no has invertido en I+D ¿vas a conseguir vender? si vendes ¿vas a poder competir contra otros productos o servicios y mantenerte en el mercado?

En la etapa del sábado se dio la circunstancia que, además de los compañeros, 2 equipos rivales cooperaban por un bien común, Astaná y Katusha.  Un día antes, el dueño del equipo TInkof decía “que se jodan Astaná y Katusha, ayudaremos a Giant a ganar la Vuelta”  ¡¡ Ahí, haciendo amigos!!.Dentro de la competencia y de luchar cada empresa por sus propios intereses, muchas son las veces que se recurren a pactos entre compañías. Formación de UTEs para poder acometer obras de gran envergadura que de otra manera sería menos factible, o no “tocarse”  trabajadores para no robar talento; son las ventajas que se consiguen al tener una buena sintonía con tus rivales. La competencia, no tiene que estar reñida con la colaboración intra e inter compañías.

Verbalizaciones

Cuando Tom Dumuolin veía que se le escapaba el triunfo en la general de La Vuelta, los comentaristas televisivos apuntaban al papel que puede jugar la fortaleza mental. Los mensajes negativos que se podía estar repitiendo el líder “Qué rabia”, “Perder la vuelta el último día…” “Si hubiera tenido equipo…”, “Voy a perder también el podium…”;  contrastarían con los positivos que se daban los corredores que estaban sacando ventajas importantes “Un poco más”, “Hay que seguir tirando”, “Lo tenemos cerca…”. Estos mensajes, también ayudan a la hora de dar pedales. Que se lo digan a Perico Delgado que se dejó una minutada en la contrarreloj por equipos de 1989 tras su despiste días antes en Luxemburgo.

Muchas veces el esfuerzo no está en hacer un análisis, un cálculo, un informe o una investigación. El esfuerzo ha de estar en qué nos decimos cuando cometemos un fallo, o qué mensajes hemos de repetir y decir a nuestros compañeros cuando nos falta afinidad con nuestro responsable. No van a cambiar a nuestro jefe por repetir constantemente a la hora del café  mensajes como “No le soporto” “Me pregunta siempre porque no tiene ni idea”, “Para eso que me den a mi su sueldo” “Quiere fastidiarme”… Estos mensajes solo harán que te frustres al focalizar tu atención en los aspectos negativos de tu jefe y vuestra relación. Con esto pasarás por alto las virtudes que pueda tener y no desarrollarás la empatía que te ayude a entender los motivos y situaciones de su toma de decisiones o comportamiento. Si no eres capaz de cambiar el sentido de estos mensajes y de la relación con tu superior, mejor que vayas buscando un cambio laboral. Tu salud te lo agradecerá.

Disfruta del momento

Fabio Aru celebraba la victoria antes de llegar. Salvo catástrofe iba a conseguir el maillot rojo de líder. No demostraba la falsa prudencia que dicen todos los ciclistas de “no se gana hasta que se cruza la última línea de meta”. Simplemente disfrutaba. Ya nadie le iba a quitar la sensación de felicidad y disfrute de los últimos kilómetros, la adrenalina producida por sus ataques, por los aplausos de los espectadores, por los gritos de ánimo de su director deportivo, por la consciencia de saber que estaba protagonizando una etapa que pasará a la historia de la carrera. En la misma línea, Purito Rodríguez, señalaba que Tom Dumuolin tenía que olvidar la etapa cuánto antes y mirar para adelante. Fácil de decir pero difícil de llevar a cabo. El propio Purito  ya sufrió una situación similar años atrás al perder una Vuelta que tenía casi ganada. Bien por su sentido del humor, alegría y ambición; el rendimiento de Purito no se vio mermado. Mal le vendrá a Dumuolin recordar esta edición como la Vuelta que perdió en le último momento. Tendrá que recordarla como la Vuelta en la que ganó 2 etapas, alcanzó una posición que no se esperaba en la general y la que (está por ver) le aupó al panorama internacional como corredor a tener en cuenta en una carrera de 3 semanas. Una vez que haya asimilado esto,  deberá centrarse en su día a día, en los objetivos diarios de sus entrenamientos (aumentar en “X” la velocidad de los rodajes; el número de kilómetros, tiempo de recuperación… ) sin olvidar entrenar la parte mental: autoinstrucciones, anclajes, o autorefuerzos  por los logros conseguidos en los entrenos serán clave para centrarse y disfrutar del ciclismo independientemente de un fracaso deportivo previo.

¿Qué haces después de una bronca de tu superior o no haber conseguido lo esperado? Evita rumiar el momento pasado y de agobiarte por consecuencias futuras que no casi seguro no se cumplirán. Repite para ti mismo tus virtudes, ponte objetivos y tareas diarias que sepas que puedes conseguir y que vas a realizar, trata de ayudar a un compañero o un cliente sin que te lo hayan pedido, date un pequeño capricho “laboral” (añade un croissant al café de media mañana, estrena camisa, o compraté tu revista favorita en  el descanso de la comida)… En definitiva, haz cosas que ayuden a sentirte bien para que, poco a poco, vuelvas a disfrutar de tu día a día.

Dejo una canción de jarabe de Palo con muchos mensajes que podemos abrazar y aprovechó también para desear una pronta recuperación y mucha fuerza en su lucha contra el cáncer a Pau Donés.

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