Expectativas y maratones

Sí, lo terminé. Con orgullo y sufrimiento finalicé mi segundo maratón. Ahora veo lejos el mes de mayo cuando me decidí a correr de nuevo los 42,195km. Debido a problemas en la rodilla y en la espalda, llevaba sin correr de manera asidua 3 años.Gracias a un estudio de pisada biomecánica que me regaló mi hermano por Reyes comprobé que había estado usando zapatillas que no se adecuaban a mi pie.(El estudio que me había hecho años anteriores en una gran superficie deportiva francesa, me había dicho todo lo contrario). Con plantillas y zapatillas correctas me animé a correr otra vez y debido que tenía tiempo, decidí prepararme de nuevo la maratón.

Considerando una preparación de un objetivo a  medio-largo plazo, atraviesas momentos de diversa índole. A la euforia por haber realizado una buena marca en una carrera preparatoria, le siguen después las dudas por no poder siquiera con la mitad de los kilómetros que tenías planificado en un entrenamiento

EXPECTATIVAS

Al igual que en mi preparación, en todo proyecto,  pasas por diferentes fases a la hora de cumplir tus metas. Raro es el proyecto en el que las expectativas u objetivos están correctamente dimensionados desde el inicio. Hay veces que pecamos de ambiciosos y nos proponemos metas muy alejadas de nuestras posibilidades o de los recursos que tiene nuestro equipo. Añadimos más exigencia, más tareas, más presión, más ventas, más rapidez, más calidad, más más de todo (pero casi nunca salario) a los colaboradores; olvidándonos que éstos tienen que seguir cumpliendo sus responsabilidades profesionales y personales del día a día. Otras veces, nos quedamos en una zona de conformismo, poniéndonos objetivos muy por debajo de nuestras capacidades y potencial inicial. Cuando estos objetivos están ligados a un bonus; la desmotivación, frustración y falta de credibilidad en un sistema de gestión acaban apareciendo en el caso que los objetivos hayan sido demasiado optimistas. Si por el contrario hemos sido prudentes, la empresa puede dar ese bonus un tanto inmerecidamente.maratonzaragoza

Desde hace varias semanas/meses, leo noticias sobre grandes multinacionales que deciden terminar con la Evaluación del Desempeño anual. Uno de los principales motivos era la poca funcionalidad que tiene realizar esta evaluación. En un debate en grupos de Linkedin que hacía referencia a este asunto, yo indicaba que la Evaluación del Desempeño no es mala, sino que hay malos evaluadores o malos managers porque no se suele hacer una evaluación continuada del rendimiento del trabajador. Si a principio de año se ofrece el Liderazgo ejecutivo de un proyecto a un trabajador ; y a mitad de año ese proyecto se paraliza por causas  presupuestarias del cliente o cualquier otra razón ajena al empleado, hemos de redefinir sus objetivos; bien cambiándole de proyecto; bien evaluándole en otras áreas o con otros indicadores. SI no lo hacemos, claro que no tiene sentido llegar a fin de año y tratar de evaluar algo que no se ha podido producir. Así mismo, si ese liderazgo que hemos delegado en el trabajador se realiza mal desde el principio y sin una corrección adecuada, esperar a la evaluación de fin de año para criticar y corregir;  supondrá que el sistema de gestión sea visto totalmente contraproducente.

Dichosas Comparaciones

A principio de mi entrenamiento de la maratón, puede que me pusiera un objetivo demasiado optimista para mi. Bajar de 3h 30 minutos. Un plan de entrenamiento que ví factible y el ejemplo de dos grandes amigos que habían corrido el último año por debajo de esa marca me animó a intentarlo. Aquí pudo estar uno de mis errores: LAS COMPARACIONES

Cada persona es única e irrepetible. Somos distintos física y mentalmente. Hemos vivido en contextos distintos, hemos pasado por vivencias diferentes que nos han ido moldeando nuestra personalidad. No podemos exigirnos ni exigir a los demás basándonos únicamente en comparaciones. Lo primero es hacer algo que parece sencillo y en realidad no lo es: “conocernos a nosotros mismos”. En mis entrenamientos, poco a poco  fui reculando el objetivo adecuándolos más a mi realidad. La diferencia con mis amigos podían ser varias: Yo soy más pesado, venía de estar unos cuántos años sin correr por problemas en rodilla y espalda, mi marca en la maratón anterior era más lenta que las suyas; soy diabético; me trasladaba asiduamente en bicicleta en el día a día, ola de calor extrema en Madrid este verano…Todo esto hizo que tuviera que amoldar expectativas y entrenamientos.

La planificación de los proyectos ha de ser una guía que marque el camino. Es necesario establecer los hitos que queremos conseguir . Tienes que luchar por alcanzarlos, pero no tiene por qué ser con el planteamiento inicial ya que habrá multitud de factores con los que no contabas. Puedes y debes tener un Plan “B”. En mi caso,  sustituí la carrera por el nado cuando las piernas las tenía más cargadas de lo normal y el calor era sofocante. También, como mi objetivo era correr una maratón y no expresamente la de Zaragoza; tenía anotadas las Maratones de Palma y Valencia en octubre y noviembre en caso que tuviera que parar mucho tiempo un entrenamiento.

¡¡Es imposible!!

Por mucho que planifiquemos, en proyectos de larga duración siempre habrá algo que no podemos controlar y no está en nuestra mano. En ese momento parece imposible buscar una solución, pero hay que abstraerse y buscar alternativas.MAraton Zaragoza En mi caso no tuve ningún inconveniente así , únicamente que años atrás me había dicho el médico que no iba a poder correr de nuevo y que pensara otro ejercicio. La verdad que le hice caso… durante un tiempo 😉 No había pensado que la solución estaba en unas plantillas y la compra de zapatillas de pronador. Simplemente me estaba resignando a 2 opciones: Reposo y operación.

Mi novia trabaja en el campo de la formación. Hace unas semanas un proveedor le canceló un curso con un temario muy concreto porque consideraba que había pocos alumnos apuntados y no le salía rentable. Inicialmente se planteó llamar a los alumnos, pedir disculpas y devolver el dinero. Luego pensó alternativas y con unas pequeñas modificaciones en el curso, encontró proveedores en tiempo record con mucho mejor resultado que el formador inicial. No dejes de intentar algo porque la opción inicial no es viable. La alternativa, siempre será mejor que el abandono.

Orgullosamente dolorido, solo me queda dar las gracias a mi familia y amigos que me han animado durante las últimas semanas y meses, a David e Isaura por acompañarme la mitad de carrera  y sobre todo a Cris por apoyarme y aguantarme estos meses con paciencia en los que he sido monotemático y he descuidado muchas tareas conjuntas de la casa.

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