Doncic y Mirlos Blancos

Tu equipo de trabajo está en medio de un problema que lleva tiempo sin saber cómo hacerle frente. Parece atascado en una única opción que lleva de nuevo al punto de partida o incluso a empeorar el problema. Sois cuatro miembros en el equipo y sois incapaces de dar con el problema del por qué un producto no se vende. O no dais con el material  adecuado para el mantenimiento de la estructura que estáis construyendo. O el procedimiento que tratáis de definir siempre encuentra un obstáculo presupuestario o normativo que impide  que agilicéis el proceso productivo.

Después de varios Brainstorming mal liderados, la chica que está como Junior del departamento aporta una idea brillante que consigue que el equipo esté más cerca del objetivo planteado para el semestre. Lo intuías pero ya no tienes duda. La empresa tiene un talento de 23 años y hay que hacer todo lo necesario para mantenerlo y evitar su marcha.

Si bien ya debutó la temporada anterior con el Real Madrid de Baloncesto, con tan solo 16 años Luka Doncic está asentándose con minutos en el actual campeón de Europa y de la Liga ACB. No hay partido que dispute en el que no se elogie su talento, su clase o incluso su capacidad innata de movimientos para este deporte.Y estoy de acuerdo en todo lo que se dice al

vago

Si quieres que deje de esforzarse, dile muchas veces lo listo e inteligente que es.

respecto. No obstante, echo en falta elogios hacia el esfuerzo y capacidad de sacrificio que sin duda, todo jugador que llega a lo más alto ha tenido que realizar en un grado superior al del resto. Más aún, si eso se ha conseguido a tan temprana edad.

Si tienes un talento joven en tu empresa o en tu club deportivo, no lo has conseguido por casualidad ni por tu habilidad a la hora de detectar “mirlos blancos”. Has tenido que invertir mucho tiempo a la hora definir una política que apostase por el personal interno y por el crecimiento formativo desde la base. Posteriormente, la búsqueda y selección de ese”talento” es algo que ha llevado también mucho tiempo, dinero y sinsabores. Por lo tanto, esos jóvenes talentos, son talentos que de una u otra manera, también han tenido que luchar por destacar sobre su grupo de edad de referencia y sobre personal con más experiencia y/o antigüedad. No sería justo ni inteligente elogiar únicamente su brillantez, talento o capacidad innata para resolución de problemas. Si lo haces, corres el riesgo de transmitir que se puede tener éxito sin esfuerzo. Siguiendo con el baloncesto, hubo otro “genio” que nació en Sibenik, Croacia que madrugaba antes de ir al colegio para hacer 500 tiros todos los días. ¿Llegó a la NBA y fue Campeón del Mundo y de Europa solo por talento? Si quieres ayudar a tu jugador, colaborador o a tu hijo, no le elogies lo bueno, listo o rápido que es. Elogiale lo mucho que se ha tenido que esforzar para conseguirlo y anímale a seguir superándose.

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